Qué hacer si no atraer una bandada de palabras
Que vuelen como palomas
Si duele tanto como un puñado de alfileres en el vientre.
Edificios de metal,
andamios de mecano
desvisten mi mirada de hambre.

Barcelona, la quebrada,la pobre y repleta de paquis y fecunda
en chinos.
Ya no te reconozco Barcelona,
ya no llueve, ya no chirria
el viento que precede la tormenta desatarse por el Tibidabo.

Barcelona, desconocida hasta mi niñez


Escribir del derecho o hacerlo al revés.
Andar sobre lo transitado o desandar sendas y caminos.

Es tu música.
la música de tus ojos.
Es Portishead,Camarón, es Fellini o Benedetti
Es ésta ciudad mutante entre espejos graffiteados...

Volver a la ciénaga.
A su origen...

Siempre resulta una indigestión de pastillas blancas.
El mismo insomnio
o tal vez sea, este puto letargo...

Y es por eso que escribo,
para sentir el puñal,
cómo atraviesa la palma de tu mano.

ANTHONY AND THE JOHNSONS - YOU ARE MY SISTER

Cómo no querer pisar el suelo mojado por la lluvia,
si soy tormenta.
Cómo no amar el cielo, si soy pájaro....

Reside en mi una gran tristeza, que no borra una sonrisa, llena de vida.
Me estoy secando. Árbol de hoja caduca.
Quiero  tus ojos taladrados, conmigo,

y escuchar “Antony and Johnsons”, cómo hicimos aquella tarde de invierno, midiendo la luna, y el cielo arder, en el crepúsculo..
Te desvestí una noche que soñé que eras un ángel para mi.
Unos días de agosto en los que habité el delirio, hasta las entrañas.
Te perdí cómo se pierden las conversaciones, en el aire.
Volaste cómo un pájaro que sabe lo que es la libertad.
Dejando los cines huérfanos,
los taxis, sin usuarios, por qué ahora éstos vuelan con el viento del cierzo,

que anuncian, cambio de tiempo.




De pronto, todo vuelve a latir,
 todo vuelve a su particular movimiento,
por qué nada se paró.
El mundo no se quedó sin aliento,
no se puso a dormir 14 horas,
no dejó de sonreír,
y las estaciones se dieron paso unas a otras...

Y sólo yo, parecía congelarme de frío en mayo,
o en junio,
y no aprecié las flores amarillas de los Tipuana Tipus
que cubrían los suelos de las plazas de Barcelona,
me parece que pierdo el tiempo llorando,
o escondiéndome,
o fingiendo qué me duele mucho,

qué me duele mucho, la vida.




Noches de herrumbre, mimetiza con los lobos que aúllan cuando anochece.
La casa huele a tabaco y suena una voz de Panero,
ha vuelto del infierno.
Y los árboles son garras en el crepúsculo.
Te han impedido soñar con la química que adormece la consciencia,
borra mi sonrisa y sólo ve blanco y negro, si acaso invierno,

el cual, no se puede atravesar.
Yo mordía la noche, o el día agarrado a la cama, en la celda.
Gritaba tu nombre. Lloré y lloré.
Un espejo convexo deformaba lo real y lo convertía en algo irreal
enseñando un monstruo de tres cabezas.
Tuve miedo. Y el miedo me paralizó.
Para reencontrarme con ella.
A mi también me sucumbieron con las máquinas.
Y los venenos más fuertes.
Yo mordía la noche y grité.
De nada ha servido.
Lo juro que si no te veo, vuelvo a enfermar.
Te pido un perdón disuelto en agua,

o en la ceniza de un cigarrillo.



Barcelona se desviste con una lluvia amarga y constante.
Parece otra vez invierno y sólo me queda unos libros
rescatados del trastero, mi tabaco, en esta casa desmembrada,
y unos cuantos cigarros john player.

Las calles claman justicia e igualdad con toda esta movida de la
casa okupa” Can Vies”, yo atiendo atónito a esta especie
de democracia extraña, la pasividad de la gente soñolienta y agria
en los súpers,y lo que prometen “Podemos”.

Me la suda estos políticos, me la suda la lluvia, me la sudan los okupas....

Ante el vacío que me come las entrañas,
el escozor de las uñas mordidas debajo del agua,
hoy sólo solo es hoy.
Yo soy yo,

y parece que no exista, nada más.

Estopa y Joan Manuel Serrat - Era ...


Me abandonaste a cambio del interminable azul del horizonte del mar.
Yo te ame como se quiere sólo una vez. Dos, a lo sumo.
Tuve que escuchar en las olas del mar, que habías muerto,
y te habías convertido en coral.
Anduve y anduve,descalzo por la playa, llorando.
Y juré que para siempre tu nombre estará maldito,
que no habías existido,

y si acaso, ahora el mar azul te tenía presa.
Hoy llueve. El cielo azul se ha borrado y ha sido substituido por un cielo color cobre.
Dime que recuerdas, que te quedó de esos días velados.
Somos ceniza de un tabaco que nunca dejamos de fumar.
De nosotros queda el esqueleto y lo que nunca fuimos.
Carne. O blanca, blanquísima o cetrina.
Ojos que dicen más y hablan más,
dientes blancos con los que morder estos días extraños.
Hoy llueve. Como lo hacía hace años,

con una furia desolada.
Hojas mordidas de delirios,
días que se desvanecen cómo la ceniza de un cigarro,
despertadores colgados al revés
 marcan la hora de la ejecución.

                       Seis,
        Cinco,
 cuatro,
 tres 
ya es la hora,

la hora del no retorno,
pupila dilatada,
cuerpo sudoroso,
mente enloquecida
por el diablo ...


Uno.


crepita la luz de la viuda.
No entiendo porque, a veces, las cosas más fulgurantes, los caminos más ciertos y verdaderos,
se truncan.
Y que queda, de lo que un día fue? Dónde van a parar ésas risas, esas conversaciones, ésos
actos de amor?
No sé qué se habrá hecho de los jerséis que llevábamos puestos...estarán deshilachados?
Los cd's? Acaso los tiramos, estarán en algún contenedor?
Nos quedan las calles que tanto anduvimos, nos queda el viejo parque derruido...
Y a mi me queda una honda pena por vuestro rechazo, por lo que no entendisteis, por lo que yo os hice sufrir.
Y es qué éramos tan jóvenes...
Canta Morrisey que “el pasado es un lugar extraño”, por el que suspiramos y anhelamos volver a
él. Y tal vez cambiarlo, o rehacerlo cómo un muñeco de barro.
Pero ha pasado 14 años de nuestra separación. Y duele escuchar según que canciones, soñar el verano de 1997 en aquellas salvajes playas de Mallorca.
Y los porros que tanto daño me hicieron, y la fiesta y todo éso...
Cómo serán vuestras voces? Sonarán tal y como las recuerdo?
Todo se va desconchando, se va pudriendo y al final es mejor olvidar...

O no? Tal vez leáis ésto y me deis la razón que todos aquellos años intensos, fueron fruto de
mi imaginación, qué pesa más lo malo qué lo bueno y todo seguirá así, consumiéndose

en el pasado y tal vez sólo nos quede una cicatriz, invisible, en el corazón o el alma o lo que sea.  
Prefiero la elegancia del vuelo de las golondrinas que van y vienen,
a la imperfección de la vida.
La perfección de una tormenta y la lluvia virulenta.
Me duele tu dualidad, tus ojos velados que un día tuvieron el brillo de la primavera,
Sigo siguiendo tus palabras, las recojo y las guardo en el bolsillo, y cuando
duermo, justo antes de dormirme, las leo otra vez, y otra vez,
y comprendo la perfección de los pétalos de una rosa.

Pero un color violáceo ha teñido mis días, mi devenir,
ha ocultado mi sonrisa.
El miedo dormir solo, enroscado, cómo un perro,
el miedo a salir a pasearse Barcelona, dándole a ésta, la espalda,

al mar que nos vio nacer.

Domingo Astromántico - Love of Lesbian (videoclip oficial)





Yo quise perder tu nombre en la tormenta,
gritaba y gritaba,
pero manos de cuerda me aprisionaban en el mundo donde
algunos no retornan.

Escribí tu nombre y lo susurré
entre venenos y ojos encendidos de furia.

Te ame en silencio mas tarde
pero tu huiste a caminar otros caminos,

Nosotros,
discípulos del sueño,

discípulos de la discordia...  
Dejo palabras opacas, palabras sucias, oscuras, cómo oscura es la noche,
palabras que suenan a piñones partidos contra una roca,
Dejo palabras escuetas, palabras llanas sin verbos con los que rimar,
No encuentro palabras en mis sucios bolsillos con que ilustrar mi cotidianidad,
Dejo palabras al aire,
Monto bronca con palabras gritadas,
susurro palabras antes de dormir;palabras de súplica,
Palabras utilizo para hablar, para lamer calles oscurísimas
y luego ponerles nombres,
al final,
dejaré una pleamar de azules verdes palabras,
y palabras que no tendrán sonido,
sonarán huecas como la cáscara de una nuez.
Mis palabras son mis idas y venidas,
del horror, al paraíso,
del día a la noche,
dejaré palabras opacas,
pocas, translúcidas.




Aunque el Sol acaricia con suavidad la ciudad, los parques, las plazoletas
y los edificios,
de pronto he sentido frío.
He buscado en en mi armario un jersey fino y me lo he puesto.
La casa permanece casi en silencio, sólo rota por la música de Fabián...
la cuál, le pone un toque de vida y calor a esta casa en la que ando de paso.
Aún no han llegado las golondrinas a Barcelona. Estamos a principios de Abril,
y no han llegado las golondrinas. Las que presagian el buen tiempo y el final
del oscuro invierno.
Y sí, tengo frío.
Frío de compañía,
de amor,
de risa,
de cuerpos entrelazados sudando...
y decía,
sudando ...aún y teniendo frío en el mes de Abril,

éste Abril sin golondrinas, dibujando surcos en el cielo añil, de nuestro barrio.

Atoms For Peace - Before Your Very Eyes


Todos somos terrones de azúcar disueltos en tacitas de petróleo,
nos llega la luz de un Sol esquizofrénico, el cuál,  nos llaga la piel,
nos movemos en bus, o en metro o en coche,total,
para encontrarnos cada noche en nuestro abrazo mortal con la química
que nos castra, que nos mata, y nos engorda.

Somos lobos huyendo de la montaña,
despavoridos por las atalayas de metal,
somos mariposas revoloteando flores de caramelo,

Somos lo que nunca existió,
más que en los sueños,
y en lo que no vivimos,

Somos escarcha de un mes gélido de enero
o una teja ardiendo en un mes de agosto en Barcelona,

No somos nada,
Nada.
Acaso fuimos,
pero ya somos polvo
y viento,
somos polvo y viento

arrastrado por la nada.

Cheb Balowski - Oh Noia




Llegó la lluvia, por sorpresa, a Barcelona, cogiendo desprevenidas a las personas...
...yo me anduve la tarde caminando bajo una niebla fantasmal que bajaba de la montaña
y una suave cortina de perlas de agua que hacían de todo cuanto me rodeaba, una pátina
reluciente.
El silencio de un domingo y la lluvia.
Así decidí enterrar por fin mis sentimientos lo más hondo posible.
Decidí qué, si la tristeza había anidado en mi, de mi no saldría.
Ni con las luces del verano, ni con la calidez de la mirada de un chiquillo.
Yo estaba condenado a errar y errar sin rumbo.
Con la certeza más absoluta que mi Dios me había abandonado,
que pronto oscurecería, vendrían los gatos a los tejados, y yo habría de regresar,

a ninguna parte.

No hay nada que contar pero hay decenas de palabras con las que ponerle nombre a las cosas . Al desatino, al cielo color plata que hoy, cómo un capricho cubría Barcelona cuándo me he despertado, así
cómo éste viento violento del nordeste que barría las calles.
Qué bonito es llevar siempre una máscara para ocultar tu deformidad. Para ocultar tu mierda
de ojeras, tus ojos cargados de miedo. Tu piel cetrina.
No hay nada qué contar, sin embargo, aquí estoy. Delante del ordenador, escuchando “múm”.
Sin rumbo concreto, sin salida exacta.
Un sábado más.
Un día más de mierda, de insectos posándose en mi piel recién salida de la ducha.
Con un compañero de piso, atontado, qué mira absorto la tele. Algún programa del “Discovery Max”.
Y la desidia, y la tristeza y un líquido negro y denso cómo el petróleo me subo por las venas de las piernas y llega a mi corazón y mis arterias las distribuyen por mi cuerpo hecho jirones.
Después vendrá la cena. Más tabaco. Pastillas para dormir y alguna lectura liviana.
Y así pasan mis días. No son días, son fotogramas, sin emociones. Sin brillo.
Son garabatos en blanco y negro.
Mañana,Domingo.
Pronostican lluvia, y más viento.
Ojalá se lleve Barcelona volando con la tormenta...

...y a mi ...con ella.
Y qué sabes tu cómo duele una noche insomne de espanto.
Si es soportable  o no el fuego de un cigarrillo hundirse en tu piel.
Ya rebaso el límite del retorno del abismo,
de lo qué se le puede poner palabras o música,
o dibujos,
y sólo queda revolverse hacia un lado,
hacia al otro,
en la cama,
quedarse indiferente al Sol,
a la lluvia,
a tu cara blanca y sonriente,
porqué haber rebasado el límite es un no retorno,
es dejar tu esqueleto,
tu piel y tus vísceras,
tu alma al otro lado,
y ya no volver,
ya no volver
por qué el camino
se ha borrado
  y se ha destruido.
Y puedes llorar sin lágrimas
o gritar 
qué más da?
a quién le importas?
eres hojarasca en una vorágine de otoño.


Janis Joplin - Summertime

Suena en los altavoces de mi pc Janis Joplin. En los momentos que quiero conectar con las
emociones más intensas, también más melancólicas y por qué no, cuándo quiero alucinar con está mujer que nos dejó con 27 años, escucho “Summer Time” o “ Cry baby” o “Maybe”...
Y entonces me doy cuenta que es cierto,
que la música redime.
Ojalá pudiera llorar cómo hace unas semanas...
y qué bien te quedas después de una jartá de llorar y de mocos.
A mi viene todo con retraso, primero la situación desencadenante de la bomba que me hunde
down... down... ,
después parece ,que asimile todo, qué no me pasa nada, todo va bien ,controlo,
y por las noches, en mi cuarto sucio y roñoso..me desmorono...y es ahí, en el infierno de la oscuridad, de las horas que pasas sin poder conciliar el sueño cuando algo conecta con mis lágrimales y venga a llorar y a llorar.
Y recuerdo ésa frase : BOYS DON'T CRY. ( los chicos no lloran), pues yo sí.
Y conozco a unos cuantos que sí.Qué también, qué serán medio maricones no?
Janis me acerca a la tristeza de los “sin techo” de las calles, a ésta Barcelona puta y bastarda,
diseñada para los turista, en la que no tienes casi espacio casi ni para hacer pipí en un bar, por que
tienen el cartel de reservado el derecho de admisión. Y afuera, unos rusos comiéndose unos calamares transgénicos.
Es una burrada, un sin sentido, y tú, en medio de esta vorágine, con los pies colgando,
al precipicio.





Bendigo a los usurpadores de sueños,
 entran en las casas,cuando éstas están mudas,
 cuando la gente está al otro lado del espejo,
cuando duermen y entre sueños, se debaten,
bendigo a los que no escuchan, y a los que odian y se resienten,
les pronostico soledad, más odio y resentimiento.


No habrán más blues a medianoche.
Ni más vasos de vino extiendo-se, derramados por la mesa del comedor,
mientras el reloj, silencioso,me marca las dos de la madrugada.
He perdido mis sueños, he perdido la capacidad de soñar.
Ya no invento.
No invento palabras. Aquellas conjunciones de palabras, que tanto
me gustaban.
Sí. Ha pasado un hombre de gris. Frío y calculador. Me ha ofrecido Tiempo.
A cambio y renuncia de sueño y espejos. Y yo que iba a declinar lo qué me proponía,
por miedo y tristeza, también por cansancio, por ojeras, por insomnio, pero
sobretodo por miedo ,he aceptado el cambio.
Qué no hayan más blues de palabras. Más vómitos.
No más poemas. No más tiempo pretérito, ni más fonemas haciendo el amor a escondidas.
Y por tanto, he dejado de ser.
He dejado de ser yo para convertirme en algún otro.
Qué camina las calles, rápido. Expulsando grandes bocanadas de humo azul.
Sin mirar al cielo.
Sin mirar de frente.

Mirando, al suelo.
Otro domingo más. Marzo avanza implacable hacia la primavera, que todo sea dicho parece no haberse ido nunca. No recuerdo un invierno tan soso y descafeinado cómo éste qué ha pasado.
Domingo. Comida con la family... intento fallido de siesta. Muchas cosas revolotean
en mi cabeza.
Y a ninguna o casi ninguna atino a darle solución. Tal vez debería ser menos aprensivo y pasar
más de todo, dejar mirarme tanto el ombligo...
Por cierto, estoy teniendo unas pesadillas del carajo. Me voy a la cama pensando y porqué no, decirlo, implorando, qué por favor, me dejen tranquilo, los sueños.
Hoy me levantado varias veces. Las primeras, he venido como un zombie, al comedor y me encendido un cigarro, me lo he fumado y he vuelto a enfrascarme en mis pesadillas. Después,
simplemente, consultaba el reloj y vuelta al inconsciente.
Echo mucho de menos a mi perra. Gracias a ella, salía por las mañanas, domingos incluidos
a pasear a primera hora de la mañana...
Ahora qué me separé de ella, mi querida Bari, salgo a media mañana.
Los domingos son mortecinos, la ante sala de los lunes, qué son sin cabe peor que los domingos,
parece qué, los martes son mejores, los miércoles ya casi la cosa está hecha y los viernes
trino de de alegría por qué tengo el finde para hacer lo qué me salga del culo.
Y aquí estoy, escribiendo un texto sin coherencia alguna, hablando algo sobre los domingos con el pijama puesto a las 19,33 de la tarde...
Estoy fatal.
Mis próximos 35 años de edad pesan.
Ya no sé escribir poesía.
No sé qué escribir, pero me gusta el sonido del repiquetear de las teclas del ordenador....

Igual un día, cuento algo, como mínimo soportable.




Vacío.
Sientes que en toda tu cavidad torácica, falta aire.
Vacío.
Casi no puedes respirar.
Hormigas transitan por las palmas de tus manos y tu pies,
las agujerean y se introducen
en tu cuerpo.
Insomnio.
No puedes dormir.
Insomnio.
Te asalta la culpa, te asalta el miedo, te asalta la idea qué ésto no
tiene fin alguno.
Hace un bendito sol, pero a ti no te calienta,
la gente ríe, pero tu no ríes,
Siempre hay que llevar una máscara y decir las palabras precisas.
Para huir.
Para qué la gente, tus allegados no sé den cuenta qué por dentro,

hace frío, es invierno y estás totalmente, destrozado.  

Mala Rodríguez - Caja De Madera

)


Son ésos momentos de onanismos consumidos con tu imagen en mi cabeza
cuando te llamaría y te diría todo lo qué pienso, lo que olvidaste,
la maleta con los poemas, los cedés y las fotografías que te empeñabas,
en tirar por la ventana.
Pero los perros se reúnen en jauría cuando cae la noche en Barcelona,
y se levanta un viento frío y cortante que ulula por avenidas y callejuelas,
arremolinado periódicos y hojarasca.
Para que sintamos miedo,
para qué sintamos el miedo de hace unos años, el miedo a volar y el miedo a soñar.
Para que volvamos a sentir el ardor ése del Haloperidol pinchado y cómo nos ataban
a la cama.
Y olvidemos un beso que duraba tres canciones de Sigur Rós,o Janis Joplin,
o Mártires del Compás.
Para qué olvidemos la Barcelona de abril y sus golondrinas,
oscuras o no,
para que no rescatemos las cenas en aquellos restaurantes del Raval.
Pero me contengo, y una vez consumado el acto animal,
me enrosco, cómo los perros que vigilan, mis queridos perros...

..y me abandono a los sueños...
El barrio que colgaba de la montaña quedó atrás.
Sus calles con pendiente, adoquinadas. Los paseos con Bari. Los desayunos de croissant
y café con leche. El parque que de noche confundía palmeras y abedules, estatuas y cedros con monstruos, recortados a la luz de la luna.
Quedó atrás el 94 de "major de sarrià."
Me quedan vagos recuerdos que intento guardar en un lugar seguro de la memoria, pero poco a poco se diluyen y los voy modificando con el paso de los meses.
La luz, cambia las cosas de sitio, a lo largo del día. Cómo ésa gran escena de la tacita de café
de la película de “Azul”. Según pasan las horas, la taza parece proyectar una sombra completamente distinta.
Quedan los portales. Cerrados. Las tiendas. El bar de patatas bravas. Y al fondo la gran montaña,
con su atalaya de metal. Esa que se viste y se desviste de jirones de niebla, en los días húmedos,
de otoño o primavera.
Queda el portal de mi casa.
Quién vivirá allí ahora?
Cuándo vives en otro lado, en otro barrio y encima no tienes nada material de lo que tuviste, te sientes huérfano.
Y recuerdas y recuerdas...los años que se fueron. El 2 el 3 el 8...
y antes el 1996, el 1997...
y así quedas atrapado en la desidia, atrapado en la tristeza y te quedas para siempre sin sonrisa.
Eso, eso ya no vuelves ni a sonreír ni a reír.

Y éso es lo ultimo que debes perder y dejar atrás.


Las azoteas se tuestan ante unos días de marzo de calor e inusual monotonía,
brotan y explotan las yemas de plantas y árboles,el polen vuela.
Mientras, los usurpadores de tiempo, te dicen que corras!
Qué el tiempo se nos agota.
Trabaja.
Come.
Y duerme.
PRODUCE.
Y relaciona te des de tu “tablet” y sobretodo sé un tipo guai guai en “ facebook”
qué no se note qué estás triste
o rallado.
Los hombres de gris buscan a Momo...
para llevársela,
e impedir que el tiempo se detenga,
que la gente dialogue,
que vuelva a llover,
qué los bancos se vuelvan ruina,
y todo vuelva a empezar.


Esta Barcelona resulta aplastante ahora que recorro como una hormiguita cada día, el metro.
Cada vez más, la gente no mira. La gente en los metros está ida. Todos con sus móviles, o las tablets, o la música,y la viejecita que no entiende de tecnología...
Te puedes sentir tan sólo y vacío en un metro repleto de gente en Barcelona...
En esta ciudad ya no llueve, parece que está destinada al sol perpetuo. Al cielo azul añil.
A veces transitan nubes bajas. Pero sin más consecuencias.
Cuándo llueve, la furia se desata y lo que solía llover hace unas décadas en dos o tres días de ligera
llovizna se desploma ahora en pocas horas.
Todo está cambiando.
Los autobuses cambian de nombre, algunas calles cambian de nombre, muchos edificios con los yo crecí ya no existen y en su lugar se alzan fríos y estrambóticos edificios cuadrados. Sin ventanas.
Fríos e impersonales. Me parece que los plataneros, los árboles por excelencia en Barcelona, también se quejan. Pero ellos no hablan. No murmuran. Simplemente están ahí. Enfermando.
Viendo pasar los años. Respirando monóxido de carbono y mirando aturdidos al cielo.
Ha venido una nueva plaga a Barcelona. Los turistas, los guiris.
Extranjeros qué vienen a Barcelona a quemarse con el sol para luego contarlo en sus países.
Beber sangría y comer paellas sintéticas en las Ramblas. Y consumir. Y consumir.
Rusos con tal poder adquisitivo qué se pueden dejar en “Lacoste” sin parpadear mil euros
en cuatro prendas de ropa.
Somos una marca de referencia en el mundo.
Somos una ciudad escaparate dónde nosotros, los que nacimos en ella, cada vez nos sentimos más
excluidos porque no podemos pagar alquiler, ni comer algo en un bar, ni casi viajar en transporte público porque vale 2,15 euros. El billete más caro de transporte público de toda Europa.
Muchas veces me pregunto dónde está la Barna que conocí de pequeño.
Era amable, estaba llena de casas antiguas. No había turistas ocupando todo el gótico.
Barcelona era Barcelona. Con su Sagrada familia, con su mar Mediterráneo. Con su avenida
Diagonal y con su fascinante Ensanche.
Hoy Barcelona es algo extraño, una especie de “soho” neoyorquino. Caótico.Impersonal.

No es mi ciudad. Dónde yo nací y la que yo sentía mia.


Sentirse atrapado en una gran plaza solitaria. Una contradicción.
Sentir vacío después de haberse pegado un atracón de comida a medianoche.
Tener miedo, a qué venga el miedo, cuándo no debe. En el metro,en casa estando solo. O caminando. O cogiendo el sueño.
A veces estas comiendo con tu mejor amiga, y unos amigos de ésta,
en “la Singular”,un restaurant cool, del barrio de grácia en Barcelona y de repente
te empiezas a sentir tan estúpido cómo el camarero. Tan rococó cómo el plato de “tataki de atún”y la decoración del local.
O la conversación, realmente estúpida y fuera de lugar. Desearías evaporar-te y huir despavorido
sin pagar.
Y si fuera qué tu sólo te sientes bien con tus libros. Tu música. Tu espacio. Tu gente, contadas, con los dedos de la mano...y el resto, te sobra?
No entiendes de aplicaciones de móviles,te aborrece profundamente hablar de fútbol.
No te interesa salir los viernes por la noche, y sin embargo te preguntas por la galaxia de “Andromeda” por qué leíste algo sobre ella que te hizo despertar la curiosidad.
Qué es normal, qué está fuera de la normalidad?
Prefiero mil veces no perder la esencia qué me ha construido mal y torcido a los que sonríen
con dientes perfectos y no fuman tabaco y trabajan y piensan en casarse pronto.
Me aparto de ti, no quiero tocarte, no me gusta. Prefiero las distáncias. Aunque por ello deba

sufrir ansiedad al ver una plaza enorme, vacía.

Vetusta Morla - Copenhague

Dejaré, cuándo me vaya, unas colillas en el cenicero de metal, al lado del ordenador.
Mi libro de Miguel Hernández que me regaló mamá hace dos navidades.
Un paquete hecho trizas de john player, y una cama revuelta.
Probablemente, el resto del piso, estará recogido. El sofá. La mesa,estará limpia,
el baño también aunque no te lo puedo asegurar con certeza.
No te dejaré una nota diciéndote a qué hora voy a volver.
Y el mediodía pasará. Y la tarde. Y la luz cambiará las cosas de sitio.
Irá oscureciendo y no habré vuelto.

Me dejé la ventana del comedor abierta. Entra frío.  

Rozando la hecatombe, suelto el cuchillo, de entre mis manos,
se precipita al suelo.
El vacío es más que total.
Es absoluto.
Lo es todo, lo impregna todo cómo un mal olor de cloaca que lo baila todo.
Lo que sea o irreal, ya no importa, si tu vida pende de un hilo,
y estás metido en tu cama y tu teléfono, se ha quedado mudo.
Siniestro total si fuera coche.
El choque es brutal.
No es que deje cicatriz, es que tal vez, acabe con todo.
Si la ansiedad te come tanto por dentro que todo te parece un sueño,
te jodes,
si lloras,
te jodes,
si te sientes inseguro deambulando por la calle,
te jodes,
ya dije, que estoy rozando la hecatombe,

total.

A mi hermana Pati

No quería volver a escribir en el blog sobre ti. Lo encontraba una cosa muy personal.
Pero las cosas cambian día a día, las emociones también lo hacen según voy encajando
lo qué te ha pasado, Pati.
Mi hermana.
Cómo decía anteriormente en otros posts, hay mañanas qué despierto en un fragmento de
segundo.Y me viene la idea del derrame cerebral que tuviste. De ése 12 de septiembre de 2013.
Aquella tarde terrible, te desmayaste. Caíste. Te desmoronaste cómo un castillo de naipes, en casa
de Jesús.
Luego vino la operación a vida o muerte. Recuerdo las angustiosas imágenes que mantengo en
mi mente de los días y días y días que estuviste en coma en la UCI del Clínico.
Todos lloraban. Tú dormías, conectada a mil enchufes y monitores.
Tu despertar...
tu lento desperezar. Tenías frío.Lo emocionante qué fue volver a ver tu mirada. Y ver que movías el brazo izquierdo.
Esos días fueron cómo un chute de heroína. Demasiado fuerte, para el corazón de los que te rodeábamos...
Tú, te debatías entre un lugar y otro. Entre el frío y la tiniebla, y la vida, cálida y luminosa.
Finalmente, saliste, pequeña cabrona!...
Con tus golpes de humor, con tus cortes de mangas. Con tus peticiones insistentes de tabaco.
Yo te decía qué no podía darte un piti...
Recuerdo cómo éras antes y quién ahora Pati.
Me acuerdo qué tu me apoyabas siempre. Qué el hecho que yo me estuviese independizando
y viviendo mi propia vida justificaba mi caótico y errático rumbo.
Siempre te lo agradeceré.
Tú me sacabas a bailar en las fiestas. En las jaranas.
Hace ya dos años, conseguiste en tu piso nuevo qué bailaramos. Jesús, miraba estupefacto.
Me dijo:” Qué valiente Jordi, yo querría, pero no me atrevo.”
Te recuerdo con la pinza en el pelo, en la barra de l'etolie, entre tortillas, cañas y cafés con leche
y por encima de todo, tu sonrisa.Y el barrio sonriéndote. Te acuerdas? Claro que sí.
De golpe, un día, parece que el mundo deja de girar. Todo se congela. Hay algo que falla, y todo
se va al traste.
No entiendo, no logro entender y estoy muy enfadado con Diós, el destino o lo que rija el mundo
en por qué te toco a ti.
A ti en ese momento de paz qué ya te tocaba vivir.
La vida es jodida.
La vida nos pone a prueba cada puto día.
La vida es para bebérsela hasta la ultima gota, decía un libro si mal no recuerdo...
me anima saber qué estás aquí.
Entre nosotros. Qué cada día en la “Guttman”, avanzas y te esfuerzas por volver a caminar y ser tu misma.
La vida te ha puesto a prueba Pati y has de ganar ésta partida.
Ahí estás, jugando este partido emocionante. Con final incierto, cómo todos los partidos tan igualados de futbol.
Pero sé que lo vas a ganar. Porqué eres fuerte, y amas la vida y a tus hijos y a tu familia,

y des de tu nueva casa ves cada día que nace y lo bendices y ésta vez si vuelve a girar otra vez.
Cerramos la puerta de nuestra habitación de un portazo.
Dentro quedaron nuestros libros, nuestros poemas y un jarrón con lirios blancos,
Permitimos que la química y el oscuro poder los años y su paso,
no trajera primaveras con lluvia durante las madrugadas,
ni golondrinas que volaban al amanecer y al ocaso,
olvidamos demasiado,
por qué el miedo era demasiado fuerte,
y ahora somo dos cuerpos celestes erráticos, perdiéndose en la inmensidad,
de negro y algún punto.

Negro y algún punto titilar.
No existen palabras para formular determinadas situaciones.
O al menos, no las encuentro.
Insomnio.
Insomnio hoy.
Ayer.
Antes de ayer.
Y me he quedado sin gasolina para hoy, salir de casa, y coger el bus de siempre.
Es cierto que enloquece no dormir. Vamos, un sí rotundo.
Prefería estar como antes, cunado dormía diez horas.
Pero entonces, tampoco estaba contento porqué yo pensaba que desaprovechaba el tiempo,
las mañanas, las tardes, todo.

Ha llegado un punto, un punto de abotargamiento mental y físico, qué no sé que es peor.
Si dormir cuatro o cinco horas cada día, o diez.
Creo, que prefiero diez.
Así, mientras duermes y estas en fase REM, no piensas.Sueñas.
Y si no piensas, digo yo que no podrás rallarte y pensar en negativo. Ni agobiarte.
Un amigo, ya hace tiempo, me dijo que cuando tienes insomnio prolongado en el tiempo,
al final, te acostumbras.
Claro. Al final, el cuerpo se hace a todo.
Pero la noche en el piso es inquietante. El silencio te va mordiendo a mordiscos pequeñitos
por todo el cuerpo. Está todo tan oscuro que necesitas un mechero para orientarte y no darte
de bruces contra una silla.
Escribes, lees, escuchas música...
Pero son horas.
Horas que se caen del reloj como la baba. Muuuy leeentamente.

No existen palabras para formular determinadas situaciones.
O al menos, no las encuentro.

Hoy, esta tarde, me siento perdido y terriblemente confuso.

The Cinematic Orchestra - To Build a Home - Sub Español

Yo tengo que inventarme las manos entrelazadas,apretándose una contra otra.
No sé de que color tienes la piel, debajo del sostén.
Que sabor tendrán tus lágrimas? A mar? A mar inmenso y inamovible?
No sé que sueñas, ni si parpadeas cuando sueñas.
Tengo que imaginar demasiadas cosas para la imperfección de la imagen que construyo de ti.
Y mira que nos hemos visto, hemos hablado de cine. O poesía. Hasta hemos filosofado.
Hemos reído. Te he visto llorar, pero tú no te acuerdas, hace ya unos años...
Y es que me empeño en viajar hacia atrás. Debe ser que al subirme en el metro, me subo en los asientos contrarios, en los que todo viaja, hacia atrás.
Debe ser éso, no?
Tengo miedo a la próxima parada. En el fondo no me creo valiente.
Por qué voy yo, y mi música, y mi parca, y mi tabaco. Ya está. No hay más
Imagino muchas cosas de ti, pero no desvelo ni tu nombre, impronunciable, ni que deseo...
porque ni siquiera lo sé. O lo sé sólo a ratos. Lo sé, cuando el cielo se carga, se enerva y se desata una tormenta, o suena Janis Joplin o leo Pizarnik o te tengo a treinta centímetros de mi cara.
Y lo que si sé es que mantengo hacia ti el respeto que mereces en tus decisiones.
El respeto que a veces, te ha fallado. Y que si la felicidad que buscabas era la que tienes,

bienvenida sea.
/Nuestros caminos hermosos/ de luz/
/ se encontraron una vez/
/permaneciendo entrelazados/
/dibujando elipses perfectas/en las noches serenas/
/hoy nuestras luces/se apagan/
/ se distancian/



Las palomas revoloteaban por el parque formando una inmensa esfera gris.
Los niños jugaban a la pelota,
 los padres reían.
Yo me senté en mi banco. Mi banco de madera gastada color verde botella.
Con mi coca cola, un cigarro y mi ipod, regalándome una canción de “múm
Hay cosas que suceden en la vida que de repente, rompen su curso.
Y de golpe,hace que  los domingos, parezca que ya  no haya palomas volando.
Ni niños jugando a pelota...
Qué hace sol …
Parece que de golpe,
todo se concentra en un segundo,
y se va todo al garete.
Pueden ser un millón de cosas.
Yo no revelaré que ha sucedido en mi caso.
Solía despertarme estos días pasados de noviembre y el primer pensamiento que atacaba
mis emociones era:
no es verdad.
No ha pasado.
Pero era verdad y había pasado.
Y sin embargo, miraba por la ventana...
y seguían deambulando personas, y circulaban coches,y el aire zarandeaba el árbol de delante
de mi casa.
Pero algo se partió para siempre el doce de septiembre.
Y me parece que ahí dejó de moverse todo.
Qué las cosas, la Tierra y lo más nimio dejó de moverse.
No sé cómo saldrá todo y qué pasará en el futuro, no soy adivino
 pero miro cada domingo los niños jugar a la pelota, el sol y las
nubes,
veo el estanque como se eriza con el viento...

y siento que he perdido, el tren, de la vida.

Dead Can Dance - Anabasis




Volverá a llover.
 No siempre estará nublado.
El lunes abrirá la panadería y volverá a oler a pan recién hecho.
Volverán las hormigas,
 en su tránsito amable, 
a circular, ajenas a quién las observa.
La misma dependienta del Shlecker me venderá las gillettes desechables a 7,75 euros
que gasto cada diez días.
Según dice el calendario, que tengo a mis espaldas el invierno agoniza,
 y pronto regresarán las golondrinas, las yemas de los árboles explotarán...
Y las ambulancias seguirán volando por la rotonda dónde yo vivo.
No estoy seguro pero creo que el Barça y el Madrid volverán a jugar, y se dirá que es el partido del
año.
Los días se caen del calendario con prontitud.
Y todo parece pasar, con una tendencia al aburrimiento y a la carencia de novedades de forma pasmosa.
Y yo aquí sigo.
Caminando las calles que no conozco. Con mi música. Mi tabaco. Y pensando que algún
día me pasará algo fabuloso.
Algo fabuloso.

Pero éso, jamás sucede.


Pueden decirte que eres muy válido, pero te dicen que no eres apto.
Te pueden decir qué estás enfermo.
Que eres un enfermo.
Aunque si preguntas, no pueden precisar en qué, exactamente...
Qué estás loco. Eso.
Eso. Es eso... ....
Pero con buenas palabras....
Eso es tener conciencia de enfermedad, y esta muy bien. Dicen.
Pueden hacerlo a base de machacarte
y decírtelo,
o no hacerlo directamente,
lo cuál es peor.
Pueden adormecer tu mente con decenas de pastillas...
que engordan...
que ralentizan tus ideas..
pueden hacer que babees...

Hemos pasado al averno.
Y de allí, es difícil la vuelta

Que nos queda?
me pregunto yo,
después de casi dieciocho años de lidia
con ésto, de la locura?

El desgaste,
la ira,
la tristeza,
alguna cicatriz y demasiados amigos que se fueron para siempre.
Cansancio,
páginas en blanco.
Insomnio.
Letargo.
Y esperar de la vida ésta tan lluviosa,
que nos muestre una tregua,
con algún que otro
tímido rayo de sol...



Me queda un ultimo aliento.
Un ultimo suspiro.
El viento borra mis pisadas en la arena.
Se crea un vórtice donde lo soñado y lo vivido 
se mezcla y la nada se diluye.
Me queda un ultimo latido de mi corazón cansado de latir.
De latir...
de latir....
Creo que es la única constante en mi vida,
algo que me recuerda que estoy vivo.
Sueño que estoy contigo, riendo, con un tibio sol,
al otro lado de ese espejo del que tanto me hablabas,
la puerta a ese espejo,
me queda un estertor, un ultimo suspiro,
que me lleve cerca de ti para llorar dónde lloren tus ojos,
dónde tus venas azules se entrecrucen,
tramando un bosque, perfecto, y húmedo...
o rían tus labios..
o tiembles

o sólo quede espacio para dormir un sueño.













Te desvisto la mirada ésa tuya,
esa mirada de ojos derrotados,
esa mirada perdida,
que está aquí y no está.
La que se perdió en el horizonte del mar.
Ya hace tiempo.
La que comió voraz del limbo
que se reserva para unos pocos,
tu mirada,
..tus ojos, grandes...

..Tus ojos...
Esperaba encontrarte en la plaza del barrio, en el Georgia, o tomando un cortado, o jugando
un ping-ball.
Pero resulta que han demolido nuestra plaza. Sí.
Nuestra pequeña plaza arrinconada, detrás de la Iglesia. Ya no quedan más que dos edificios
recién construidos. Metal. Ladrillo rematado con grandes cristales opacos.
Y el bar. Nuestro bar. Ese lugar de encuentro. De cafés, de risas, de alguna birra y sobretodo
de ping-balls. Apuntes de biología revueltos por la mesa.
Dice Morrisey en un dvd de un concierto en “Manchester” :
the past, is a strange place..”



Por qué me revuelvo en buscar fantasmas? En buscar sonrisas que se habrán apagado o se iluminarán con otros fuegos?
Y por qué sufro por un presente que se escurre como el agua entre mis dedos, preocupado por un futuro que repica con los nudillos en mi puerta?
El hastío vive en mí, habita también mil preguntas sin respuestas, que formulo al viento de estos
meses caóticos ,que ulula sin parar detrás del ventanuco de mi habitación.

Volvía hacia atrás, a decenas de veranos, primaveras o navidades ,y solo encuentro recuerdos
derruidos, carretes velados, vagas imágenes, y
yo no soy yo, si no cadáver preparado.
Yo no soy yo, si no una puerta a un desván lleno de polvo y cachivaches.

Y no soy yo ,si no si no un títere, esperando y suspirando para que la función termine.

Viniste de un cielo imprevisible,
un cielo de tormenta y
 gaviotas que volaban erráticas, furiosas.

Me besaste y faltó el aliento de una respiración para ungir nuestras pieles,
de química perfecta para soñar que íbamos montados en trenes
que se comían los raíles.

Viniste hace demasiados años, en esta Barcelona, esquizofrénica y hueca,
en la que llovía y llovía en las primaveras en las que despuntaban las glicinas.
Me regalaste una cinta de casette.
Te la devolví, sin decirte cuantas veces la había escuchado, ni que recordaba yo
de ti.
Por qué eres un bucle, un agujero en asfalto, un torbellino,
eres un agujero negro en el espacio,

Viniste de un cielo de hierro y plomo,
y aunque no te hayas marchado, allí.
me sigo quedando absorto con todo lo que mi mente recuerda,
todo lo que
 (ellos)
no han borrado, y sigue intacto, para que yo disfrute,

en las noches negras, de insomnio.

Dejo mi cuerpo para los cuervos.
Mi carne.
Dejo mis entrañas y mis vísceras para vosotros, gusanos y lombrices.
Yo soy piedra.
Yo soy agua que cae de la nube.
Soy nieve que viste la montaña.
Yo soy ruido en medio del atasco de un viernes tarde en la ciudad.
Dejo mis uñas para la ansiedad.
Dejo mi sexo para trece segundos de electricidad,
mis ojos para desvestirte mientras te miro de soslayo, en el metro.

No me das miedo.
Puedo predecir tus pasos siniestros,
Aparco el terror para dárselos,
a los adolescentes pasados de rosca,colocados, todo ciegos, de MDMA o ácido.
Ríen y ríen...
Ellos serán prodigio y estética, esquizo,
ellos serán dentro de no muchos años...serán nuestros cuerpos. Serán nosotros, habitados
otra vez.
ellos cogerán el relevo, de los que abandonamos el cuerpo,
y nos convertimos en paloma para volar,
en lluvia, para limpiar cristales,

o en el silencio que no te abandona, hasta que te duermes, profundamente.
Recuerdo ese final de curso de Bachillerato, como el principio de la vorágine.
Si mal no recuerdo íbamos todas las clases del instituto, a los cines Verdi, a ver
“Un lugar en el Mundo”.
Tengo en la mente un flash, de andar caminando por plaza Bonanova, y estar lloviendo furiosamente,
Yo alcé la vista al edificio alto de la iglesia y algo se retorció en mi interior.
Algo se debió quebrar.
Algo debió decir:basta.
Hasta aquí hemos llegado.
Poco después sobrevino el gran Tsunami,
el cuadro psicótico, después de tomar con L. un éxtasis demasiado puro. Y tantas otras cosas
que no me apetecen rememorar.
La otra gran pieza del puzzle es sin duda D.
Te llegué a querer D. Un día hablábamos de sexualidad y me dijiste que no descartabas
tener una relación homosexual..pero estabas liado con Judith.
Apenas los tres, teníamos 17 años. Pasaban los años 90, el boom del éxtasis, la electrónica y
y una Barcelona gris y lluviosa.
Qué gratos recuerdos tengo del verano del año 199,7 que pasamos en las playas vírgenes
de Mallorca!
“Sa rápita”, el agua verde azulada, el descubrimiento musical de “Asian Dub Foundation” y
“Super Skunk”.Las noches en "Gomil.la"
Mi viaje hacia la isla cargado de hachís y ya empezando a medicarme, con antidepresivos y benzodiazepinas.
Han pasado al menos diez o once años que no hablamos.
Tal vez, nos hemos encontrado un par o tres de veces con L. Situación embarazosa, sin duda.
Qué hubiese pasado si no ….
o si....
carreteras que se han entrelazado. Otras carreteras que murieron para siempre.
Murió algo tan genuino joder! Una amistad tan fuerte, que os quiero llamar, pero, vosotros
os negáis a responder,
a qué tenéis miedo?
A lo que ocurrió?
A tener a un amigo “esquizo”?
Siempre me acordaré del día que vimos alzar al sol en casa de mi hermano ciegos
de éxtasis, prometiéndonos amistad eterna, riendo.
Riendo...
Por qué si algo hicimos fue reírnos del años 90, de toda la mierda que pasaba alrededor nuestro,

y pasarlo de puta madre  

Burial - Ghost Hardware



              Recordarás nuestra noche de vuelos
                                                         entre semen y MDMA,
cuando
 vuelvas                     a pasar porel                  cementerio del ba
rr
io

cuando las estrella
s que creías
 poder c
azar,
se vuelque
n por toda tu mes
a de fajos d
e billetes,

cd,s rallado
s y hogueras de neuronas.

Pizarnik o el suicidio

No me interesa tu mirada,
 tus cuencas de los ojos vaciadas de cieno,
No me vaciles,
No te pongas chula.
tu piel mortecina que  encaja en este cuarto
 alto de la ciudad,
bañado de luz azul
 sabe a miel producida por zánganos.
Por zánganos, repito por zánganos,
 no por abejas...
No interesa ya,
 ni follarte la mente,
 ni invitarte a un te,
 me he quedado
en un estado imbécil del alma
 después que me royeras  de arriba a abajo.
Veo a los coches pasar
 y presupongo que el suicido puede llegar  a ser algo de lo más poético.
No más cocaína,
 no más alcohol,
 no más cielos azules rebanados de sol.
Por qué quedan los huesos,
 que se parten cómo si fuesen piñones,
y queda la piel gangrenada de chutes de felicidad 
empaquetada en el Mercadona.

Métete tus orgasmos múltiples en la mesilla de noche,
guárdate de llamarme,
o de consolarme,
Queda la ceniza de un cigarro mal apagado,
el humo purpura,

Sobretodo, escribe las noches de luna llena, mi querida Silvia Plath,
mi Pizarnik,
que yo seré polvo, y más polvo depositado en una fotografía

de ésas que guardas en los armarios.
Se activa el mecanismo del insomnio.
Reloj calculador.
a las cinco menos cinco, de cada maldita noche.
A la misma hora, se rompe el sueño, se desmadeja su estructura.
Somos niños huérfanos de química,
la que asimilamos, cuando éramos niños de discoteca.
Niños de decibelio alto, de botella de agua,pupilas enormes.
de la sala NITSA de la Barcelona que se oscurecía con el cambio de milenio,
allá por el 96.
Rugía Daft Punk en la pista de baile al cierre.
 hacíamos el amor con Portishead,
 hacíamos campana de filo
 y trapicheábamos los viernes al salir del Instituto.

Se activa el insomnio a las 4,55.
Cada día, a la misma hora.
Tal vez varia, unos minutos, pero seguro que es, por esos albores.
Mi cerebro reclama su dosis de clozapina. O de clonazepan,
porque es evidente, ya llevo unas horas aletargado, en la cama.

El insomnio que repta, por el ángulo izquierdo de mi cuartucho.
Yo miro mi reloj digital.
Las cuatr..
o...
...joder.
Otra vez.

Mierda.

Najwa - Nada nos puede pasar

puta mierda

/Yo le devuelvo el aliento a la loba que corretea/ sierpe abajo/
/la que amamanto mis sueños /
construidos de andamios/de nicotina o química/
/derruidos por la fuerza de la mano de un chiquillo/  no más de cuatro años/

/le devuelvo el beso a la piel podrida de una naranja/
me baño/en la pleamar/de un extraño océano que no existe en los libros/
que me prestaste/
/acaso en la memoria nuestra/ausente/borracha y des coloreada/
encuentro lugar/
 en los antros más pútridos/
 / de esta ciudad puta/
/puta/
/puta/
/y enajenada/

/de ruido/
/descerebrada/
/anacrónica/

y ya no tengo/ ni lugar/

/para caer muerto/

pensamiento fugaz de viernes por la tarde

El tiempo pasa con enorme celeridad. 
Ya dejamos atrás la crudeza y la apatía del invierno,
los días se alargan y al mediodía, con el permiso de algún día de lluvia que aunque se distancian entre ellos,
unos de otros con clara evidencia, cuando llueve lo hace con una violencia inaudita,
decía apetece estarse al sol al mediodía a sintetizar vitamina D.
Los días de la semana se me están encorsetando en una monotonía peligrosa.
El mismo café de la mañana.
El mismo día para la compra.
El mismo bus con su trayectoria...
Se supone que yo debería estar rabiando de alegría por ser una persona más “normalizada”,
menos “freaky, por ser por fin alguien que lleva una vida casi normal.
Pero no es así.
De cara a la galería sí, para mi mismo, ni por asomo.
Cuándo entro en el autobús y veo a toda esa gente enchufada a sus móviles...
 Disfrutando de algo tan ficticio y superfluo,como el “whats up”o el típico juego,
el” saga crush candy”, me deprimo y subo el volumen de la música de los auriculares
y me esfuerzo por seguir las siluetas de la gente o los edificios que pasan raudos y veloces.
Tal vez estemos evolucionando como especie,
seremos el “homo estupidus”?
No lo sé.
Me sigue emocionando unos ojos hermosos, una mirada que cautiva, una risa especial,
me quedo como un niño pasmado con los cielos encendidos de color rojo al atardecer,
por eso decía...

no quiero “normalizarme” del todo.
Seguir traspasando la línea, y ser un poco loco,
y no convertirme en lo que nunca quise ser:
una persona adulta que ya no recuerda, el niño que lleva dentro.




Le juré amor eterno, a las noches que para mí,se tornarían  insomnes,

cuándo un manto negro cubre con malicia la ciudad,
cuándo todo se aquieta,en la noche, y el silencio parece tener peso.
apoderándose de los sueños de las personas.
Roban dolos, sensaciones, anhelos,miedos o deseos,
haciendo que los sueños se conviertan en largos tiempos vacíos,
espacios velados de fotografía velados, inutilizados
por unos, para el provecho de otros.
Nos durmieron con pastillas.
Lo intentaron con inyecciones, que aletargaban nuestra alma y nuestro
espíritu.
Por eso le juré a la locura, que de vez en cuando, me pasaría la noche en vela,
mientras otros dormitaban.
Para ser guardián de sus sueños, para leerlos por ellos, sin interpretarlos,
no,no ése no era mi cometido, luego les serían devueltos,a sus dueños,
al final de la noche, para que los recordaran ….
cuando se despertaran...
por eso le juré servicio a las noches enajenadas, a los espejismos,
o los que unos llaman delirios.
Para salvar los sueños de cuantas personas, me fuese posible, rescatarlos,

y devolvérselos,antes de que se perdiesen, para siempre.